{"id":11225,"date":"2016-07-28T20:24:42","date_gmt":"2016-07-28T20:24:42","guid":{"rendered":"https:\/\/beyondtype2.org\/?post_type=resources&#038;p=11225"},"modified":"2024-11-09T19:20:30","modified_gmt":"2024-11-09T19:20:30","slug":"la-teoria-imparable-de-la-dm1","status":"publish","type":"resources","link":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/la-teoria-imparable-de-la-dm1\/","title":{"rendered":"La teor\u00eda imparable de la DT1"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una d&eacute;cada antes de la insulina y el CGM (monitoreo continuo de glucosa por sus siglas en ingl&eacute;s) yo era una ni&ntilde;a intr&eacute;pida que nunca se imagin&oacute; tener diabetes tipo 1. Particip&eacute; en competencias nacionales de nataci&oacute;n, toqu&eacute; la viola en la orquesta de la escuela y pas&eacute; mis veranos estudiando temas como bio&eacute;tica en campamentos acad&eacute;micos donde pasaba varias noches. Si hab&iacute;a alguna nueva actividad que me llamara la atenci&oacute;n (porrista, lacrosse, voleibol) mis padres nunca dudaron en inscribirme, la combinaci&oacute;n de mi gran sentido de independencia y su apoyo dio como resultado una noci&oacute;n liberadora en la que nada era imposible para m&iacute; como resultado de mi enfermedad. A esto le llamo la teor&iacute;a imparable de la diabetes tipo 1. Luego de dejar la casa de mis padres a los 18 a&ntilde;os, entusiasmada empec&eacute; a experimentar diferentes cosas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Dos semanas luego de graduarme de la universidad me mud&eacute; a un apartamento sin elevador en el segundo nivel de un edificio viejo en Queens en la b&uacute;squeda del trabajo de ensue&ntilde;o en la brillante Manhattan. Encontr&eacute; el trabajo so&ntilde;ado y en los siguientes a&ntilde;os, viaj&eacute; sola a pa&iacute;ses como Corea del sur, Islandia y Turqu&iacute;a. Viaj&eacute; por Nueva Inglaterra durmiendo en sillones de conocidos, inici&eacute; un blog de viajero, renunci&eacute; al primer trabajo so&ntilde;ado por un segundo trabajo so&ntilde;ado y migr&eacute; de Astoria a Brooklyn. Poco despu&eacute;s de mudarme a mi segundo apartamento, desarroll&eacute; dificultades con la retinopat&iacute;a diab&eacute;tica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Fue una temporada tumultuosa y complicada, pero a&uacute;n en medio de esos problemas conservaba ese fuerte sentido de que nada en mi lista de pendientes, e mis prop&oacute;sitos en vida o alguna idea brillante estaba fuera de mis l&iacute;mites s&oacute;lo porque ten&iacute;a un p&aacute;ncreas que no realiza su funci&oacute;n adecuadamente. Algunos meses despu&eacute;s de haberme sometido a una cirug&iacute;a de ojos, estaba en un vuelo hacia Londres acunando un equipaje de mano con un itinerario optimista y lleno.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cada una de estas experiencias sirvi&oacute; como evidencia para apoyar a mi brillante teor&iacute;a imparable de la diabetes tipo 1. Creer que de alguna manera estaba limitada por la longitud del tubo de mi bomba o el rango de transmisi&oacute;n de un CGM, era gracioso. Si estas dificultades no me hab&iacute;an detenido &iexcl;nada podr&iacute;a hacerlo!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&hellip; O as&iacute; lo cre&iacute;a yo, hasta que una noche de Octubre, cuando mi brillante y comprobada teor&iacute;a se vino abajo frente a un nivel bajo de glucosa traicionero que cambi&oacute; mi vida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hab&iacute;a sido un d&iacute;a complicado en la oficina y trabaj&eacute; salt&aacute;ndome el almuerzo. Al llegar a casa, tir&eacute; mis zapatos descuidadamente cerca de la puerta, pas&eacute; la cocina y me tir&eacute; agradecidamente directo sobre la cama. Una hora despu&eacute;s despert&eacute; sinti&eacute;ndome confundida, empapada en sudor, los labios dormidos y alucinando.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al tratar de pararme, fui dominada instant&aacute;neamente por una excesiva visi&oacute;n de t&uacute;nel y olas palpitantes de mareos. Mi coraz&oacute;n golpeaba mi pecho con tirones laboriosos mientras trataba de estabilizarme. Y de pronto me di cuenta de varias cosas aterradoras:<\/span><\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">Olvid&eacute; examinar mi nivel de glucosa.<\/span><\/i><\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">Est&aacute; incre&iacute;blemente baja.<\/span><\/i><\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">Me voy a desmayar. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><\/i><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En un estupor de p&aacute;nico, de tropezones llegu&eacute; a la cocina y abr&iacute; el refrigerador, tom&eacute; la primera sustancia con az&uacute;car que pude encontrar (una botella de jarabe de arce) y la puse en mi boca. Sin poder permanecer de pie, me recost&eacute; en el fr&iacute;o azulejo del piso, mi frente llena de sudor, el pulso acelerado, el peso de cada segundo pasaba sobre m&iacute; como una pared de ladrillos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Un tiempo indefinido pas&oacute;, luego milagrosamente el mareo empez&oacute; a disminuir. Luego de que mi ritmo card&iacute;aco volviera a la normalidad, la sensaci&oacute;n de mis labios regres&oacute; y aunque no comprendo c&oacute;mo, finalmente fui capaz de estabilizarme sin perder la consciencia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al siguiente d&iacute;a, mis niveles regresaron a la normalidad pero sent&iacute;a como si mi mundo se hab&iacute;a puesto de cabeza. A ra&iacute;z de esa horrible experiencia algo dentro de m&iacute; se perdi&oacute;. Sent&iacute;a que mi cuerpo era peligroso e impredecible, como si estuviera manejando un autom&oacute;vil prestado a punto de descomponerse. Mi mente se llen&oacute; con posibles situaciones fat&iacute;dicas, disminuyendo esa luz brillante que una vez me hab&iacute;a guiado desde Reikiavik hacia Estambul. Temores que nunca hab&iacute;a considerado nublaban mis sue&ntilde;os; niveles bajos inesperados, sufrir hipoglucemia sin saberlo, mal funcionamiento en la bomba de insulina, mal funcionamiento en el monitoreo continuo de glucosa. En los siguientes d&iacute;as, estos pensamientos se incrementaron hasta el punto en donde me daba miedo dormir sola.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"> Adem&aacute;s de tener miedo, tambi&eacute;n me sent&iacute;a culpable. Como embajadora de diferentes organizaciones de personas con diabetes, hac&iacute;a que mi trabajo extraoficial fuera el ser fuente de informaci&oacute;n e inspiraci&oacute;n para otras personas con diabetes tipo 1 pero cada noche despu&eacute;s del trabajo regresaba a casa a un apartamento vac&iacute;o paralizada por el miedo, debatiendo seriamente cambiar mi muy merecida independencia por la seguridad del s&oacute;tano de mis padres. Justo cuando consideraba regresar a casa una cuarta y &uacute;ltima vez, me top&eacute; con Jane.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Jane es miembro del comit&eacute; de JDRF (Fundaci&oacute;n de investigaci&oacute;n para la diabetes juvenil por sus siglas en ingl&eacute;s.) &nbsp;En la ciudad de Nueva York. Adem&aacute;s de ser voluntaria estrella, es una gran recaudadora de fondos y defensora inspiracional, Jane tambi&eacute;n es la madre de una valiente ni&ntilde;a de 6 a&ntilde;os llamada Zoe, que vive &nbsp;con diabetes tipo 1, y en la ma&ntilde;ana del d&iacute;a de brujas, una semana despu&eacute;s de mi traum&aacute;tico evento, Jane y yo asistimos a un evento para recaudar fondos para Beyond Type 1 en Manhattan.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Insensible de nuestro casual encuentro o el hecho de que implantaba m&uacute;ltiples escenarios desastrosos en su cabeza, empec&eacute; a contarle &ndash; a Jane en detalle- &nbsp;sobre mi episodio de glucosa baja. Le cont&eacute; sobre la repentina aparici&oacute;n de los s&iacute;ntomas; la visi&oacute;n de t&uacute;nel y los mareos, el jarabe de arce, de estar en el suelo rezando para que mis niveles de glucosa subieran. Le cont&eacute; cada uno de mis miedos sobre vivir sola y de mi habilidad de cuidar de mi misma a partir de ahora. Mientras tanto Jane me observaba con amabilidad, con simpat&iacute;a incluso cuando Zoe se lanzaba sobre sus piernas y jalaba de sus brazos pidiendo algo de atenci&oacute;n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&ldquo;&iquest;Estabas usando Dexcom en ese momento?&rdquo; me pregunt&oacute; cuando finalmente termin&eacute; de descargarme.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&ldquo;No&rdquo;, admit&iacute;. &ldquo;Pero lo he estado utilizando desde entonces y probablemente nunca m&aacute;s me lo quitar&eacute;&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&ldquo;Samantha&rdquo;, empez&oacute; Jane, y me prepar&eacute; para la reprimenda, ciertamente ella &nbsp;me reprender&iacute;a por mi irresponsabilidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Lo que vino despu&eacute;s me tom&oacute; completamente por sorpresa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&ldquo;Si te hace sentir m&aacute;s segura&rdquo;, dijo Jane &ldquo;Me encantar&iacute;a darle seguimiento la informaci&oacute;n de tu Dexcom&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tal vez fue la generosa transparencia de &nbsp;su oferta (despu&eacute;s de todo Jane tiene una hija peque&ntilde;a que tiene diabetes tipo 1 cuya glucosa le provoca suficientes noches de desvelo) que me hicieron que entendiera que mis miedos sobre vivir sola eran exagerados. Iluminada en la generosidad de Jane estaba la verdad, no ten&iacute;a por qu&eacute; renunciar a mi independencia &nbsp;o mudarme de nuevo a la casa de mis padres para sentirme segura como un adulto con diabetes tipo 1. Simplemente ten&iacute;a que mejorar el sistema de seguridad en mi casa, por as&iacute; decirlo. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando era ni&ntilde;a, ese sistema de seguridad ten&iacute;a la forma de mis maravillosos padres. Yo simplemente estaba muy ocupada haciendo volteretas y perfeccionando mi Sonata Claro de luna como para darme cuenta de lo que ellos hac&iacute;an, educar a mi entrenador de nataci&oacute;n, negociar con el director del campamento y enviar notas del doctor a cualquiera que tuviera la audacia de poner en duda mis habilidades. Ya no tengo a mam&aacute; y a pap&aacute; dando dos pasos delante de m&iacute;, creando una red segura para eliminar las barreras de la diabetes tipo 1, pero s&iacute; tengo acceso a la m&aacute;s reciente tecnolog&iacute;a de la diabetes tipo 1 y un sistema de apoyo incre&iacute;ble creado por mis comprensivos amigos y mi familia, principalmente con gente grandiosa como lo es Jane.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Han pasado cuatro meses desde ese evento que cambi&oacute; mi vida y tres meses desde que Jane empez&oacute; a revisar mi monitoreo continuo de glucosa. Utilizando Dexcom con su funci&oacute;n de compartir, ella recibe alertas si mi nivel de glucosa es menor a 55 mg\/dl por m&aacute;s de 30 minutos. Si estoy despierta y me estoy tratando, simplemente le env&iacute;o un mensaje de texto utilizando el emoji del pulgar hacia arriba para hacerle saber que estoy bien. Sin embargo, han habido dos ocasiones en donde ella diligentemente ha tenido que llamarme para despertarme durante la noche, porque no escuch&eacute; la alarma de nivel bajo de glucosa. Estos dos eventos entre muchos acontecimientos en mi vida han reforzado el cambio de vida con respecto a la &nbsp;tecnolog&iacute;a del monitoreo continuo de glucosa y la importancia de ser lo suficientemente valiente para pedir (y aceptar) ayuda de otros.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Recientemente agregu&eacute; a mi madre a la lista de seguidores de Dexcom, prepar&aacute;ndome para mi siguiente aventura: dos semanas intensas probando la teor&iacute;a imparable de la diabetes tipo 1 en una hermosa playa en Bali, Indonesia con nadie m&aacute;s que la compa&ntilde;&iacute;a de mi intr&eacute;pido dispositivo de intercambio de datos.<\/span><\/p>\n<hr>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Otras inspiradoras historias de Samantha:<\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/beyondtype1.org\/buzzing-bella\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><span style=\"font-weight: 400;\">&ldquo;Llamando a Bella&rdquo;<\/span><\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/beyondtype1.org\/seeing-clearly\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><span style=\"font-weight: 400;\">&ldquo;Viendo claramente&rdquo;<\/span><\/a><\/p>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una d&eacute;cada antes de la insulina y el CGM (monitoreo continuo de glucosa por sus siglas en ingl&eacute;s) yo era una ni&ntilde;a intr&eacute;pida que nunca se imagin&oacute; tener diabetes tipo 1. Particip&eacute; en competencias nacionales de nataci&oacute;n, toqu&eacute; la viola en la orquesta de la escuela y pas&eacute; mis veranos estudiando temas como bio&eacute;tica en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":11226,"comment_status":"open","ping_status":"closed","template":"","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"class_list":["post-11225","resources","type-resources","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","diabetes-types-tipo-1","tags-gaccontent-es","tags-historiauniversidad","tags-samanthawillner-es"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.0 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>La teor\u00eda imparable de la DT1 | Beyond Type 1<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/la-teoria-imparable-de-la-dm1\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La teor\u00eda imparable de la DT1 | Beyond Type 1\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Una d&eacute;cada antes de la insulina y el CGM (monitoreo continuo de glucosa por sus siglas en ingl&eacute;s) yo era una ni&ntilde;a intr&eacute;pida que nunca se imagin&oacute; tener diabetes tipo 1. Particip&eacute; en competencias nacionales de nataci&oacute;n, toqu&eacute; la viola en la orquesta de la escuela y pas&eacute; mis veranos estudiando temas como bio&eacute;tica en [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/la-teoria-imparable-de-la-dm1\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Beyond Type 1\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/beyondtype1\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2024-11-09T19:20:30+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/samantha_willner_4-1024x400-1.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1024\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"400\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@BeyondType1\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"7 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/la-teoria-imparable-de-la-dm1\/\",\"url\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/la-teoria-imparable-de-la-dm1\/\",\"name\":\"La teor\u00eda imparable de la DT1 | Beyond Type 1\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/la-teoria-imparable-de-la-dm1\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/la-teoria-imparable-de-la-dm1\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/samantha_willner_4-1024x400-1.jpg\",\"datePublished\":\"2016-07-28T20:24:42+00:00\",\"dateModified\":\"2024-11-09T19:20:30+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/la-teoria-imparable-de-la-dm1\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/la-teoria-imparable-de-la-dm1\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/la-teoria-imparable-de-la-dm1\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/samantha_willner_4-1024x400-1.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/samantha_willner_4-1024x400-1.jpg\",\"width\":1024,\"height\":400},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/la-teoria-imparable-de-la-dm1\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"La teor\u00eda imparable de la DT1\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/\",\"name\":\"Beyond Type 1\",\"description\":\"Beyond Type 1 is the largest diabetes org online, funding advocacy, education and cure research.\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#organization\",\"name\":\"Beyond Type 1\",\"url\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/header-logo.svg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/header-logo.svg\",\"width\":56,\"height\":56,\"caption\":\"Beyond Type 1\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/beyondtype1\",\"https:\/\/x.com\/BeyondType1\",\"http:\/\/instagram.com\/BeyondType1\/\",\"https:\/\/www.youtube.com\/c\/BeyondType1\",\"https:\/\/www.tiktok.com\/@beyondtype1\",\"https:\/\/www.linkedin.com\/company\/beyond-type1\/\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"La teor\u00eda imparable de la DT1 | Beyond Type 1","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/la-teoria-imparable-de-la-dm1\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"La teor\u00eda imparable de la DT1 | Beyond Type 1","og_description":"Una d&eacute;cada antes de la insulina y el CGM (monitoreo continuo de glucosa por sus siglas en ingl&eacute;s) yo era una ni&ntilde;a intr&eacute;pida que nunca se imagin&oacute; tener diabetes tipo 1. Particip&eacute; en competencias nacionales de nataci&oacute;n, toqu&eacute; la viola en la orquesta de la escuela y pas&eacute; mis veranos estudiando temas como bio&eacute;tica en [&hellip;]","og_url":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/la-teoria-imparable-de-la-dm1\/","og_site_name":"Beyond Type 1","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/beyondtype1","article_modified_time":"2024-11-09T19:20:30+00:00","og_image":[{"width":1024,"height":400,"url":"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/samantha_willner_4-1024x400-1.jpg","type":"image\/jpeg"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@BeyondType1","twitter_misc":{"Tiempo de lectura":"7 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/la-teoria-imparable-de-la-dm1\/","url":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/la-teoria-imparable-de-la-dm1\/","name":"La teor\u00eda imparable de la DT1 | Beyond Type 1","isPartOf":{"@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/la-teoria-imparable-de-la-dm1\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/la-teoria-imparable-de-la-dm1\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/samantha_willner_4-1024x400-1.jpg","datePublished":"2016-07-28T20:24:42+00:00","dateModified":"2024-11-09T19:20:30+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/la-teoria-imparable-de-la-dm1\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/beyondtype1.org\/es\/la-teoria-imparable-de-la-dm1\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/la-teoria-imparable-de-la-dm1\/#primaryimage","url":"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/samantha_willner_4-1024x400-1.jpg","contentUrl":"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/samantha_willner_4-1024x400-1.jpg","width":1024,"height":400},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/la-teoria-imparable-de-la-dm1\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"La teor\u00eda imparable de la DT1"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#website","url":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/","name":"Beyond Type 1","description":"Beyond Type 1 is the largest diabetes org online, funding advocacy, education and cure research.","publisher":{"@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#organization","name":"Beyond Type 1","url":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/header-logo.svg","contentUrl":"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/header-logo.svg","width":56,"height":56,"caption":"Beyond Type 1"},"image":{"@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/beyondtype1","https:\/\/x.com\/BeyondType1","http:\/\/instagram.com\/BeyondType1\/","https:\/\/www.youtube.com\/c\/BeyondType1","https:\/\/www.tiktok.com\/@beyondtype1","https:\/\/www.linkedin.com\/company\/beyond-type1\/"]}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/resources\/11225","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/resources"}],"about":[{"href":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/resources"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11225"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/resources\/11225\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11226"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11225"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}