{"id":21910,"date":"2016-09-13T16:45:20","date_gmt":"2016-09-13T16:45:20","guid":{"rendered":"https:\/\/beyondtype2.org\/resources\/lo-que-aprendi-en-un-verano-en-el-campamento-de-diabetes\/"},"modified":"2024-11-14T23:17:29","modified_gmt":"2024-11-14T23:17:29","slug":"lo-que-aprendi-en-un-verano-en-el-campamento-de-diabetes","status":"publish","type":"resources","link":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/lo-que-aprendi-en-un-verano-en-el-campamento-de-diabetes\/","title":{"rendered":"Lo que Aprend\u00ed en un Verano en el Campamento de Diabetes"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-4230\" src=\"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/diabetes-camp-thumb-300x300.png\" alt=\"\" width=\"371\" height=\"371\">Poco despu&eacute;s de mi diagn&oacute;stico de diabetes tipo 1, fing&iacute; que me inyectaba hero&iacute;na en el ba&ntilde;o para la diversi&oacute;n de mis amigos. Fue as&iacute;: reclinarse contra una pared, inyectar la insulina en el tr&iacute;ceps inferior y gemir algo como &laquo;es de la pura&raquo;. Ped&iacute;a que me excusaran de la clase para hacerlo, me daba demasiada verg&uuml;enza inyectarme frente a todos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mi verg&uuml;enza me sorprendi&oacute;. Meses antes, no se me habr&iacute;a ocurrido pensar en la diabetes como una fuente de verg&uuml;enza, o incluso como algo particularmente anormal. Ahora, a los quince a&ntilde;os, me diagnosticaron y mi actitud cambi&oacute;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Crec&iacute; rodeado de la enfermedad. Mis dos hermanos fueron diagnosticados antes que yo, y temprano en nuestras vidas estuvimos plagados de tiras reactivas y jeringas. La familiaridad sangraba a la diabetes de su misterio y su amenaza. Me acostumbr&eacute; a ver gotas de sangre aparecer en los dedos de mis hermanos; hasta que sostuve el punz&oacute;n entre los m&iacute;os, no llegu&eacute; a entender la forma en que este acto podr&iacute;a hacer sentir hipersensible a alguien. De manera similar, era indiferente a la vista de las agujas que se clavan en los brazos, muslos y est&oacute;magos. Pero pronto, aprender&iacute;a que inyectar insulina tiende a llamar la atenci&oacute;n. Sacas una jeringa, y los ojos de los compa&ntilde;eros se arremolinan instant&aacute;neamente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los maestros me lanzaban miradas de disgusto cuando pinchaba el dedo debajo de mi escritorio, y se me ruborizaba la cara cuando me llamaban la atenci&oacute;n por comer glucosa en clase. Pero cuando supieron que ten&iacute;a diabetes, y me ofrecieron hacer una excepci&oacute;n, de alguna manera fue peor. En esta situaci&oacute;n, no solo es que la atenci&oacute;n no deseada trae incomodidad, sino que tampoco crees que mereces o incluso deseas la compasi&oacute;n. Entonces, la verg&uuml;enza por la diabetes se vuelve herm&eacute;tica e inexpugnable. Es embarazoso cuidar la enfermedad, y tu verg&uuml;enza es en s&iacute; misma es embarazosa, porque no quieres que sea un gran problema.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entonces, en lugar de lidiar con la leve mortificaci&oacute;n de inyectarme insulina durante la clase, la convert&iacute; en algo para re&iacute;rse. En las fiestas, cuando la gente me preguntaba para qu&eacute; eran esas jeringas en mi mano, respond&iacute;a con una mirada significativa y un gui&ntilde;o. La verg&uuml;enza vaga en el sal&oacute;n de clases se convirti&oacute; en bromas sobre &laquo;inyectarme&raquo; en el ba&ntilde;o. Pronto se hizo dif&iacute;cil tomar en serio la diabetes, crecer con ella hab&iacute;a normalizado la enfermedad y hacer bromas sobre eso oscurec&iacute;a la terrible realidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Eso es lo que pasa en la vida con diabetes, de alguna manera te enga&ntilde;as a ti mismo pensando que no es gran cosa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hab&iacute;a un lugar al que mis hermanos sol&iacute;an ir, donde la diabetes tipo 1 no era un gran problema, pero tambi&eacute;n era el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">&uacute;nico <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">problema: el campamento de la diabetes<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ubicado en las colinas del sur de Tennessee, el campamento de la diabetes se distingu&iacute;a para los padres con su &eacute;nfasis en alentar a los ni&ntilde;os a cuidar su propia enfermedad. En lugar de intentar darles a los ni&ntilde;os un respiro de la diabetes, este campamento quer&iacute;a que sus campistas aceptaran la responsabilidad de su propio tratamiento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mi hermano mayor, Mason, fue diagnosticado cuando ten&iacute;a 5 a&ntilde;os, y mi hermano menor William fue diagnosticado cuando ten&iacute;a 9 a&ntilde;os. No me diagnosticaron hasta los 15, as&iacute; que nunca fui como campista. Iban todos los veranos a utilizar agujas con valent&iacute;a, pincharse los dedos en p&uacute;blico y, en general, a escapar de la verg&uuml;enza de bajo nivel del ambiente de la vida con diabetes. Yo me quedaba en casa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El campamento ten&iacute;a un estatus semim&iacute;tico para mis hermanos, principalmente debido a las guerras de bromas. Mis hermanos probaron otros campamentos de verano de diabetes, pero este campamento en particular fue el mejor. Lo que dec&iacute;an era que otros campamentos se asemejaban a las c&aacute;rceles, con adultos prepotentes y militarizados, y este parec&iacute;a casi nada m&aacute;s que una disputa de sangre anglosajona de dos semanas. En el buen sentido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los campistas lanzaban batallas con globos de crema de afeitar, y los perdedores respond&iacute;an con incursiones nocturnas, logrando diversos grados de crueldad. Sus oponentes se despertaban sobre colchones de aire a la deriva en el lago, y la disputa continuar&iacute;a. Los ni&ntilde;os llevaban trapos de casa, cuidadosamente seleccionados y enrollados como colas de rata. Regresaban junto a sus padres al final del campamento con heridas supurantes cubriendo sus piernas, apenas cubiertas de costra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">William cruz&oacute; la l&iacute;nea de las bromas durante un a&ntilde;o frotando hojas de hiedra venenosa en los asientos del inodoro. Aunque eran permisivos como campamento de diabetes, fue esta broma que finalmente le vali&oacute; el exilio temporal: su sentencia por el delito fue que se vio obligado a regresar a casa temprano. Para &eacute;l, la salida fue vagamente triunfante, y pudo regresar el pr&oacute;ximo verano.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Est&aacute; de m&aacute;s decir que el campamento de diabetes sonaba a para&iacute;so para heroes. Pero hasta los 20 a&ntilde;os, nunca fui, y el concepto de comunidad de personas con diabetes permaneci&oacute; abstracto. Antes de mi diagn&oacute;stico envidiaba a mis hermanos las dos semanas durante las cuales desaparec&iacute;an en Tennessee. Participaban en un mito que yo no pod&iacute;a tocar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando, como consejero, finalmente tuve la oportunidad de ir, no sab&iacute;a qu&eacute; esperar de una comunidad de personas con diabetes. El caos me sorprendi&oacute;. Aqu&iacute; hab&iacute;a una aldea de ni&ntilde;os sin escr&uacute;pulos que gritaban con tubos en el vientre y agujas en los bolsillos. Durante el juego de &laquo;quemado&raquo;, los ni&ntilde;os tomaban tabletas de glucosa y volv&iacute;an al juego, el az&uacute;car sal&iacute;a volando de sus bocas. Otros se quedaban sentados, sobreviviendo el sufrimiento de la hiperglucemia, y sus amigos se burlaban de ellos por su irritabilidad. Los campistas sudaban tiras reactivas y, los campos y los suelos anunciaban el desorden de la vida con diabetes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero este desastre no se sinti&oacute; vergonzoso. El detritus de diabetes no era todo m&iacute;o, y sirvi&oacute; como un recordatorio constante de la comunidad que me rodeaba. En cualquier momento, pod&iacute;a ver a alguien tomando jugo con ojos fren&eacute;ticos de niveles bajos de az&uacute;car en la sangre, o exprimiendo irritadamente la sangre de un dedo. Se hizo dif&iacute;cil ver mi enfermedad como una experiencia &uacute;nica, o una carga que se lleva en soledad. En el campamento, la diabetes no aislaba a nadie. Era lo que todos ten&iacute;an en com&uacute;n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con el tiempo, el control de mi nivel de az&uacute;car en la sangre dej&oacute; de parecer una tarea tediosa. Los campistas ten&iacute;an competiciones, tratando de ver qui&eacute;n pod&iacute;a mantener sus niveles de az&uacute;car en sangre en el rango objetivo durante m&aacute;s tiempo. En este contexto, era divertido burlarse de desconocidos por un bajo nivel de az&uacute;car en la sangre, o provocar la risa por un alto nivel de az&uacute;car en la sangre. No fue como cuando fing&iacute; con mis amigos que mi insulina era hero&iacute;na. Hab&iacute;a frivolidad, pero no surgi&oacute; el deseo de ocultar mi propia verg&uuml;enza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En mi experiencia, hay una tensi&oacute;n entre lo grave y lo malo cuando tienes diabetes tipo 1. Esta tensi&oacute;n hace que sea dif&iacute;cil pensar. Es una enfermedad grave, pero no una que crea miedo o autocompasi&oacute;n. Puede matarte r&aacute;pidamente si cometes un error, o lentamente si eres negligente, pero en gran medida es una enfermedad que aburre en lugar de asustarte. Medir el nivel de az&uacute;car en la sangre de 5 a 7 veces por d&iacute;a, administrar insulina para las comidas: estas acciones est&aacute;n cargadas de consecuencias mortales, pero es dif&iacute;cil sentir su peso. En su lugar, es muy f&aacute;cil sentirse insensible a la fr&iacute;a corriente de datos que comprende la mundanidad cotidiana de la vida con diabetes. Cuidar tu diabetes es como tener que recordar respirar, es tedioso y tal vez levemente degradante, pero no esperas que nadie sienta pena por ti.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sin embargo, no significa que no hay nada de qu&eacute; arrepentirse. Eso es algo m&aacute;s que aprend&iacute; en Tennessee. El campamento me demostr&oacute; que la vida con diabetes pod&iacute;a ser divertida, pero que a&uacute;n es mortalmente grave. Un d&iacute;a, William estaba ense&ntilde;ando tiro con arco cuando not&oacute; que hab&iacute;a una ni&ntilde;a peque&ntilde;a sentada en la hierba, neg&aacute;ndose a participar. Ella estaba enfurru&ntilde;ada. &Eacute;l fue a consolarla, esperando escuchar una historia sobre peleas o acoso, amigos siendo mezquinos. Si tan solo fuera tan f&aacute;cil de arreglar. La ni&ntilde;a acababa de hablar por tel&eacute;fono con sus padres; acababa de escuchar por primera vez que ten&iacute;a una enfermedad renal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Escribir sobre la diabetes, como hablar de eso, es dif&iacute;cil. No puedes encontrar el significado o la coherencia en ella, al menos no f&aacute;cilmente. Es demasiado grave para ser descartada, pero sus v&iacute;ctimas no necesitan la ret&oacute;rica de la fuerza o la supervivencia. Se siente normal, pero no lo es. Con demasiada facilidad, me meto en una especie de armisticio con la enfermedad, olvid&aacute;ndome de sus peligros y resintiendo solo su tristeza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero esa villa de ni&ntilde;os con diabetes gritando me ech&oacute; de mi indiferencia inc&oacute;moda. Sus dedos sangrantes, esas ruidosas colas de rata, y el hedor a insulina embotellada en todas partes erosionaron mi verg&uuml;enza, mientras que el desorden de agujas y tiras escarmentaba mi sensaci&oacute;n de aislamiento. Nadie ten&iacute;a que dar una explicaci&oacute;n al sacar una jeringa, y nadie ten&iacute;a que esconder sus tabletas de glucosa debajo de un escritorio. Durante unas semanas, el campamento de diabetes se convirti&oacute; en una panacea para una afecci&oacute;n demasiado leve para quejarse, pero demasiado persistente para ser derrotada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">M&aacute;s importante a&uacute;n, me record&oacute; que no tengo que fingir que hago drogas en el ba&ntilde;o para inyectarme insulina. A menos que yo quiera hacerlo.<\/span><\/p>\n<hr>\n<p><b><i>Nota del editor:<\/i><\/b><i><span style=\"font-weight: 400;\"> Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en<\/span><\/i> <a href=\"http:\/\/folks.pillpack.com\/2056\/learned-summer-diabetes-camp\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><span style=\"font-weight: 400;\">Folks<\/span><\/a><i><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Poco despu&eacute;s de mi diagn&oacute;stico de diabetes tipo 1, fing&iacute; que me inyectaba hero&iacute;na en el ba&ntilde;o para la diversi&oacute;n de mis amigos. Fue as&iacute;: reclinarse contra una pared, inyectar la insulina en el tr&iacute;ceps inferior y gemir algo como &laquo;es de la pura&raquo;. Ped&iacute;a que me excusaran de la clase para hacerlo, me [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":21913,"comment_status":"open","ping_status":"open","template":"","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"class_list":["post-21910","resources","type-resources","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","diabetes-types-tipo-1","tags-historia","tags-historiacamp"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.0 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Lo que Aprend\u00ed en un Verano en el Campamento de Diabetes | Beyond Type 1<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/lo-que-aprendi-en-un-verano-en-el-campamento-de-diabetes\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Lo que Aprend\u00ed en un Verano en el Campamento de Diabetes | Beyond Type 1\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"&nbsp; Poco despu&eacute;s de mi diagn&oacute;stico de diabetes tipo 1, fing&iacute; que me inyectaba hero&iacute;na en el ba&ntilde;o para la diversi&oacute;n de mis amigos. Fue as&iacute;: reclinarse contra una pared, inyectar la insulina en el tr&iacute;ceps inferior y gemir algo como &laquo;es de la pura&raquo;. Ped&iacute;a que me excusaran de la clase para hacerlo, me [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/lo-que-aprendi-en-un-verano-en-el-campamento-de-diabetes\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Beyond Type 1\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/beyondtype1\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2024-11-14T23:17:29+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/diabetes-camp-1.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"2048\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"800\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@BeyondType1\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"9 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/lo-que-aprendi-en-un-verano-en-el-campamento-de-diabetes\/\",\"url\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/lo-que-aprendi-en-un-verano-en-el-campamento-de-diabetes\/\",\"name\":\"Lo que Aprend\u00ed en un Verano en el Campamento de Diabetes | Beyond Type 1\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/lo-que-aprendi-en-un-verano-en-el-campamento-de-diabetes\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/lo-que-aprendi-en-un-verano-en-el-campamento-de-diabetes\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/diabetes-camp-1.png\",\"datePublished\":\"2016-09-13T16:45:20+00:00\",\"dateModified\":\"2024-11-14T23:17:29+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/lo-que-aprendi-en-un-verano-en-el-campamento-de-diabetes\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/lo-que-aprendi-en-un-verano-en-el-campamento-de-diabetes\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/lo-que-aprendi-en-un-verano-en-el-campamento-de-diabetes\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/diabetes-camp-1.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/diabetes-camp-1.png\",\"width\":2048,\"height\":800},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/lo-que-aprendi-en-un-verano-en-el-campamento-de-diabetes\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Lo que Aprend\u00ed en un Verano en el Campamento de Diabetes\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/\",\"name\":\"Beyond Type 1\",\"description\":\"Beyond Type 1 is the largest diabetes org online, funding advocacy, education and cure research.\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#organization\",\"name\":\"Beyond Type 1\",\"url\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/header-logo.svg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/header-logo.svg\",\"width\":56,\"height\":56,\"caption\":\"Beyond Type 1\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/beyondtype1\",\"https:\/\/x.com\/BeyondType1\",\"http:\/\/instagram.com\/BeyondType1\/\",\"https:\/\/www.youtube.com\/c\/BeyondType1\",\"https:\/\/www.tiktok.com\/@beyondtype1\",\"https:\/\/www.linkedin.com\/company\/beyond-type1\/\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Lo que Aprend\u00ed en un Verano en el Campamento de Diabetes | Beyond Type 1","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/lo-que-aprendi-en-un-verano-en-el-campamento-de-diabetes\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Lo que Aprend\u00ed en un Verano en el Campamento de Diabetes | Beyond Type 1","og_description":"&nbsp; Poco despu&eacute;s de mi diagn&oacute;stico de diabetes tipo 1, fing&iacute; que me inyectaba hero&iacute;na en el ba&ntilde;o para la diversi&oacute;n de mis amigos. Fue as&iacute;: reclinarse contra una pared, inyectar la insulina en el tr&iacute;ceps inferior y gemir algo como &laquo;es de la pura&raquo;. Ped&iacute;a que me excusaran de la clase para hacerlo, me [&hellip;]","og_url":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/lo-que-aprendi-en-un-verano-en-el-campamento-de-diabetes\/","og_site_name":"Beyond Type 1","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/beyondtype1","article_modified_time":"2024-11-14T23:17:29+00:00","og_image":[{"width":2048,"height":800,"url":"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/diabetes-camp-1.png","type":"image\/png"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@BeyondType1","twitter_misc":{"Tiempo de lectura":"9 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/lo-que-aprendi-en-un-verano-en-el-campamento-de-diabetes\/","url":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/lo-que-aprendi-en-un-verano-en-el-campamento-de-diabetes\/","name":"Lo que Aprend\u00ed en un Verano en el Campamento de Diabetes | Beyond Type 1","isPartOf":{"@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/lo-que-aprendi-en-un-verano-en-el-campamento-de-diabetes\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/lo-que-aprendi-en-un-verano-en-el-campamento-de-diabetes\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/diabetes-camp-1.png","datePublished":"2016-09-13T16:45:20+00:00","dateModified":"2024-11-14T23:17:29+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/lo-que-aprendi-en-un-verano-en-el-campamento-de-diabetes\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/beyondtype1.org\/es\/lo-que-aprendi-en-un-verano-en-el-campamento-de-diabetes\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/lo-que-aprendi-en-un-verano-en-el-campamento-de-diabetes\/#primaryimage","url":"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/diabetes-camp-1.png","contentUrl":"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/diabetes-camp-1.png","width":2048,"height":800},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/lo-que-aprendi-en-un-verano-en-el-campamento-de-diabetes\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Lo que Aprend\u00ed en un Verano en el Campamento de Diabetes"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#website","url":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/","name":"Beyond Type 1","description":"Beyond Type 1 is the largest diabetes org online, funding advocacy, education and cure research.","publisher":{"@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#organization","name":"Beyond Type 1","url":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/header-logo.svg","contentUrl":"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/header-logo.svg","width":56,"height":56,"caption":"Beyond Type 1"},"image":{"@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/beyondtype1","https:\/\/x.com\/BeyondType1","http:\/\/instagram.com\/BeyondType1\/","https:\/\/www.youtube.com\/c\/BeyondType1","https:\/\/www.tiktok.com\/@beyondtype1","https:\/\/www.linkedin.com\/company\/beyond-type1\/"]}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/resources\/21910","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/resources"}],"about":[{"href":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/resources"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21910"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/resources\/21910\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/21913"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21910"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}