{"id":23042,"date":"2016-07-08T00:44:52","date_gmt":"2016-07-08T00:44:52","guid":{"rendered":"https:\/\/beyondtype2.org\/resources\/historia-esposa-parte-2\/"},"modified":"2016-07-08T00:44:52","modified_gmt":"2016-07-08T00:44:52","slug":"historia-esposa-parte-2","status":"publish","type":"resources","link":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/historia-esposa-parte-2\/","title":{"rendered":"Hacer las pases con la enfermedad. La historia de una esposa (parte 2)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">El viernes siguiente est&aacute;bamos en nuestro gimnasio. Mi esposo hab&iacute;a empezado a derramar unas cuantas l&aacute;grimas por el hecho de que estaba tan cansado; no pod&iacute;a hacer la rutina de ejercicios m&aacute;s simple que le acababa de asignar a uno de sus clientes; sent&iacute;a que se le iban a caer las piernas. Ya estaba listo para averiguar qu&eacute; andaba mal, dijo. Llam&oacute; a un doctor que era su amigo m&aacute;s o menos 15 minutos despu&eacute;s, quien le orden&oacute; que se hiciera pruebas de sangre en el CPL a la vuelta de la esquina. Le sacaron sangre en cuesti&oacute;n de una hora.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Est&aacute;bamos en el gimnasio a la ma&ntilde;ana siguiente cuando recibimos los resultados. Muchos de nuestros clientes se hab&iacute;an quedado despu&eacute;s de la clase de grupo para ayudar a mi esposo a redise&ntilde;ar la distribuci&oacute;n del gimnasio, algo que ha hecho incontables veces desde ese d&iacute;a. La llamada del amigo doctor ocurri&oacute; m&aacute;s o menos a las 10:00. Mi esposo me pas&oacute; el tel&eacute;fono y me dijo que yo deb&iacute;a que manejarlo. La voz al otro lado de la l&iacute;nea era una voz tranquila, pero tambi&eacute;n pude escuchar un matiz de sorpresa. Me dijo que lo sent&iacute;a, pero que mi esposo ten&iacute;a diabetes y que ten&iacute;a que llevarlo al hospital.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A&uacute;n no sab&iacute;a qu&eacute; significaba, pero me preguntaba si la voz al otro lado del tel&eacute;fono ten&iacute;a idea de lo dif&iacute;cil que iba a ser lograr lo que me estaba pidiendo. Hacer que mi esposo se apartara de un proyecto una vez lo ha iniciado es casi imposible. No estoy exagerando. Es literalmente imposible. Colgu&eacute; el tel&eacute;fono y empec&eacute; la primera de una serie de peticiones para lograr que fu&eacute;ramos al hospital. &Eacute;l me dec&iacute;a que esper&aacute;ramos m&aacute;s o menos una hora, para que pudieran terminar la tarea que hab&iacute;an empezado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Llegamos a la sala de emergencias m&aacute;s o menos una hora y media despu&eacute;s. &Eacute;l le dijo a la enfermera detr&aacute;s del mostrador lo que le hab&iacute;a dicho su amigo doctor. Lo invit&oacute; a pasar detr&aacute;s del escritorio y le hizo una prueba de az&uacute;car en sangre: estaba casi en 700. Lo traslad&oacute; a una habitaci&oacute;n despu&eacute;s de las puertas giratorias en menos de un minuto. De verdad. Fue menos de un minuto. Me permitieron quedarme con &eacute;l. A&uacute;n no entend&iacute;a qu&eacute; era lo que estaba ocurriendo o las implicaciones de todo esto. En cuesti&oacute;n de diez minutos empezaron a administrarle insulina.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Fue ah&iacute;, en esa habitaci&oacute;n est&eacute;ril, con iluminaci&oacute;n fluorescente, donde fui testigo de mi primer milagro verdadero. A medida que la insulina entraba a su sistema y empezaba a desbloquear las partes clave de sus c&eacute;lulas que hab&iacute;an estado selladas durante tantos meses, vi c&oacute;mo las luces que hab&iacute;an estado apagadas dentro de &eacute;l comenzaron a encenderse. Mi esposo, quien hab&iacute;a adquirido un tono gris&aacute;ceo, empez&oacute; a mostrar d&eacute;biles se&ntilde;ales de que podr&iacute;a una vez m&aacute;s parecerse al hombre de quien me hice amiga, de quien luego me enamor&eacute; y con quien luego eleg&iacute; envejecer. Me parec&iacute;a estar siendo testigo de una transfiguraci&oacute;n. Parec&iacute;a algo sagrado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">M&aacute;s o menos una hora despu&eacute;s, otro amigo doctor estaba en la habitaci&oacute;n con nosotros. &Eacute;l entend&iacute;a qu&eacute; es lo que todo esto significaba. Tom&oacute; a su amigo de la mano y reconoci&oacute; que deb&iacute;a haberse sentido terriblemente mal durante los &uacute;ltimos meses. Y finalmente, mi amor pudo decir que en efecto se hab&iacute;a sentido mal por un tiempo. Mal. Muy mal. Entraron otros doctores y dijeron cosas que solo pude escuchar a lo lejos, mencionaron acr&oacute;nimos que nunca antes hab&iacute;a o&iacute;do y que con el tiempo se convertir&iacute;an en parte de nuestro l&eacute;xico cotidiano.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Estuvo cuatro d&iacute;as en el hospital. Lograr que sus niveles de az&uacute;car en sangre llegaran al rango normal fue la parte directa. Lograr que sus electrolitos retomaran el equilibrio result&oacute; ser un poco m&aacute;s complicado. Lo mantuvieron conectado a una sonda intravenosa 24 horas al d&iacute;a. Las enfermeras lo llamaban &ldquo;Walkie Talkie&rdquo;, porque era el &uacute;nico paciente que no cumpl&iacute;a obedientemente su papel de &ldquo;paciente&rdquo; al permanecer en su cama asignada. No, mi esposo caminaba por los corredores durante horas para pasar el tiempo y mantener la cordura.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Le llev&eacute; una alfombra de yoga para que hiciera estiramientos en el piso, algo que asust&oacute; a las enfermeras la primera vez que lo vieron. Todos esos g&eacute;rmenes, dijeron. Le prepar&eacute; tantas clases distintas de comidas deliciosas como me fue posible que no elevaran sus niveles de az&uacute;car y que pudiera disfrutar. Llen&eacute; la refrigeradora de las enfermeras con bocadillos bajos en az&uacute;car y hechos con alimentos de verdad en lugar de esa porquer&iacute;a que la cafeter&iacute;a vend&iacute;a. Fue dif&iacute;cil no perder la compostura una noche cuando alguien pas&oacute; por su habitaci&oacute;n con un bocadillo nocturno: un paquete de dos Fig Newtons: 78 carbohidratos en un solo paquete. Fue dif&iacute;cil, pero no dije nada, y apart&eacute; la vista mientras &eacute;l manejaba la situaci&oacute;n con delicadeza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Todos tenemos maneras de lidiar con eventos traum&aacute;ticos: una de las m&iacute;as es investigar. Indagar e indagar hasta que creo llegar al n&uacute;cleo de algo: examinar su punto d&eacute;bil hasta sentir que lo conozco bien. Puedo convertirme en una amiga y pareja molesta cuando me comporto as&iacute;. Supongo que esto me da una sensaci&oacute;n de poder, control y propiedad sobre lo que sea.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">As&iacute; que, naturalmente, eso fue lo que hice cuando la diabetes Tipo 1 lleg&oacute; a nuestras vidas. Investigu&eacute; hasta el fondo. Le&iacute; las diferentes hip&oacute;tesis sobre por qu&eacute; la diabetes y otros trastornos autoinmunes estaban en aumento en las naciones desarrolladas: la relaci&oacute;n entre los genes celiacos y la diabetes Tipo 1; las estad&iacute;sticas aterradoras y los tr&aacute;gicos efectos secundarios que la comunidad m&eacute;dica parece aceptar que son los posibles resultados de la enfermedad. Mientras m&aacute;s le&iacute;a, menos quer&iacute;a saber. Nunca antes me hab&iacute;a pasado algo as&iacute;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Necesitaba sentirme &uacute;til, una forma de canalizar mi angustia y demostrar mi amor. As&iacute; que me propuse preparar las comidas m&aacute;s deliciosas que se me ocurrieran. Experiment&eacute; con distintas recetas que eran versiones de sus comidas favoritas, pero bajas en glucemia, bajas en carbohidratos, libres de gluten, adecuadas para personas con diabetes. Esto me dio una sensaci&oacute;n de mejor&iacute;a frente a la impotencia que sent&iacute;a, al igual que una falsa sensaci&oacute;n de poder una vez me embarqu&eacute; en dicha tarea.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La mayor pelea de nuestra relaci&oacute;n ocurri&oacute; una noche cuando lo empec&eacute; a castigar por comer algo que tem&iacute;a, lo iba a conducir a complicaciones aterradoras sobre las cuales hab&iacute;a le&iacute;do y que a&uacute;n no entend&iacute;a plenamente. Mi cabeza estaba llena de estos nuevos hombrecitos y no los pod&iacute;a ignorar; simplemente no hac&iacute;an silencio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No recuerdo todos los detalles, pero recuerdo la explosi&oacute;n que se produjo en mi esposo tranquilo. Fue algo nuclear. Y completamente inesperado. Parec&iacute;a un evento tan improbable como enterarse de que la Madre Teresa se hab&iacute;a convertido en una persona racista al final de sus d&iacute;as. No cre&iacute; que fuera posible. Sin embargo, ah&iacute; estaba frente a m&iacute;. Y en ese momento, me di cuenta de que lo m&aacute;s amoroso que pod&iacute;a hacer por &eacute;l era hacerme a un lado y darle espacio para que determinara qu&eacute; significaba para &eacute;l, en lugar de que yo tratara de determinar qu&eacute; significaba para m&iacute;. Fue muy dif&iacute;cil. Pero lo logr&eacute;. O al menos hice mi mejor esfuerzo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&iquest;Me pregunto si admitir eso revela que soy una persona inherentemente ego&iacute;sta? &iquest;Estaba yo m&aacute;s preocupada por qu&eacute; significaba su diabetes para m&iacute;, en lugar de lo que significaba para &eacute;l? Sin embargo, acababa de encontrarlo despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os en un in&uacute;til proceso de prueba y error con otras parejas que no eran parejas en absoluto, solo una pr&aacute;ctica para la persona que realmente era para m&iacute;. Desear&iacute;a haber sabido que esas experiencias me estaban conduciendo a mi vida con este hombre, a quien adoro y estoy segura de haber conocido antes, un hombre a quien definitivamente no estoy preparada para perder.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">As&iacute; que eso es lo que he estado hacienda durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os. He mantenido la distancia de su diabetes, le he dado espacio para que determine qu&eacute; ha significado para &eacute;l diariamente. Por supuesto, me comunico con &eacute;l: le preparo ricos alimentos que le hacen bien, le pregunto por sus rutinas de ejercicios, c&oacute;mo se siente, c&oacute;mo estuvieron sus niveles ese d&iacute;a. Sin embargo, tambi&eacute;n ha sido como tener a una tercera persona en nuestro matrimonio durante los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os. Y en cierta forma, ella se ha convertido en su relaci&oacute;n principal al haberlo escogido, y creo que he estado furiosa por eso. Despu&eacute;s de todo, &eacute;l no morir&iacute;a en realidad si me ignorara por unas cuantas semanas, &iquest;o s&iacute;? Es una forma descabellada de verlo, lo s&eacute;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Derram&eacute; muchas l&aacute;grimas cuando regres&eacute; a casa, algunas por m&iacute;, pero la mayor&iacute;a por &eacute;l. Por las formas en las que no lo he apoyado a lo largo de este proceso y al reconocer que &eacute;l a menudo me deja fuera de sus propios sentimientos acerca de qu&eacute; es lo que todo esto significa para &eacute;l porque est&aacute; tratando de protegerme, pero &iquest;qui&eacute;n lo ha estado protegiendo a &eacute;l todo ese tiempo?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Creo que es importante que cuando estamos en cualquier relaci&oacute;n a largo plazo, no lleguemos a estar demasiado convencidos de que la forma en la que vemos a la otra persona es quien &eacute;l o ella es en realidad. Siempre tenemos que dejar espacio para el hecho de que lo m&aacute;s probable es que hayan cosas que no vemos en ellos ya sea porque no podemos o porque no estamos listos a&uacute;n. Dejar espacio para el hecho de que no podamos ver ciertas cosas porque esa persona nos ama tan profundamente, que pueden ver nuestros temores f&aacute;cilmente, para que puedan elegir protegernos de algunas de las realidades de sus luchas porque los lastima m&aacute;s ver c&oacute;mo nos dolemos en lugar de lidiar en silencio con la vida como se les ha presentado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ayer aprend&iacute; muchas cosas. Aprend&iacute; que incluso un unicornio fuerte necesita de una comunidad; necesita saber que no es el &uacute;nico, que incluso los m&aacute;s capaces en medio de nosotros necesitan un descanso de tener que llevar solos sus cargas y necesitan poder sentirse normales de vez en cuando, y pasar tiempo con otras personas que han tenido un destino similar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tambi&eacute;n record&eacute; el poder y la libertad incre&iacute;ble que surge cuando compartimos nuestra historia y escuchamos a otros compartir la suya. Y lo que hace que seamos m&aacute;s hermosos casi siempre nace de nuestras cargas y retos m&aacute;s grandes. Incluso este art&iacute;culo es mi intento por crear algo hermoso a partir de los momentos, las acciones y los pensamientos que no lo fueron.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Desear&iacute;a tener un &uacute;ltimo p&aacute;rrafo que le diera un buen cierre a todo esto, unir todas las cosas con una &uacute;ltima afirmaci&oacute;n verdadera y elegante. Pero no la tengo. Porque no estamos al final de este recorrido, &iquest;o si? En realidad acabamos de empezar. Simplemente estamos en la fase donde una mitad de nuestro todo se ha despertado del adormecimiento en el que tuvo que estar durante alg&uacute;n tiempo porque simplemente era muy dif&iacute;cil ver todo de una sola vez. Pero ya se ha despertado, o al menos est&aacute; m&aacute;s despierta que hace algunos d&iacute;as, y est&aacute; lista para llevar la carga de sus propias emociones sobre el mal tercio: la diabetes Tipo 1. As&iacute; que puedes descansar, mi amor, al menos tendr&aacute;s tanto descanso como te lo permita la vida.<\/span><\/p>\n<hr>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Lee la primera parte de este art&iacute;culo escrito por J. Duran, <\/span><a href=\"http:\/\/esbeyondtype1.wpengine.com\/hacer-las-paces-con-la-enfermedad-la-historia-de-una-esposa-parte\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><b>Hacer las paces con la enfermedad &ndash; La historia de una esposa (Parte I)<\/b><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El viernes siguiente est&aacute;bamos en nuestro gimnasio. Mi esposo hab&iacute;a empezado a derramar unas cuantas l&aacute;grimas por el hecho de que estaba tan cansado; no pod&iacute;a hacer la rutina de ejercicios m&aacute;s simple que le acababa de asignar a uno de sus clientes; sent&iacute;a que se le iban a caer las piernas. Ya estaba listo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":23043,"comment_status":"open","ping_status":"open","template":"","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"class_list":["post-23042","resources","type-resources","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","diabetes-types-tipo-1","tags-historia","tags-relaciones","tags-sdrstory","tags-story"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.0 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Hacer las pases con la enfermedad. La historia de una esposa (parte 2) | Beyond Type 1<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Me parec\u00eda estar siendo testigo de una transfiguraci\u00f3n. Parec\u00eda algo sagrado.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/historia-esposa-parte-2\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Hacer las pases con la enfermedad. La historia de una esposa (parte 2) | Beyond Type 1\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Me parec\u00eda estar siendo testigo de una transfiguraci\u00f3n. Parec\u00eda algo sagrado.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/historia-esposa-parte-2\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Beyond Type 1\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/beyondtype1\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/JDuran_Feature.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"2048\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"800\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@BeyondType1\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"10 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/historia-esposa-parte-2\/\",\"url\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/historia-esposa-parte-2\/\",\"name\":\"Hacer las pases con la enfermedad. La historia de una esposa (parte 2) | Beyond Type 1\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/historia-esposa-parte-2\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/historia-esposa-parte-2\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/JDuran_Feature.jpg\",\"datePublished\":\"2016-07-08T00:44:52+00:00\",\"description\":\"Me parec\u00eda estar siendo testigo de una transfiguraci\u00f3n. Parec\u00eda algo sagrado.\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/historia-esposa-parte-2\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/historia-esposa-parte-2\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/historia-esposa-parte-2\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/JDuran_Feature.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/JDuran_Feature.jpg\",\"width\":2048,\"height\":800},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/historia-esposa-parte-2\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Hacer las pases con la enfermedad. La historia de una esposa (parte 2)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/\",\"name\":\"Beyond Type 1\",\"description\":\"Beyond Type 1 is the largest diabetes org online, funding advocacy, education and cure research.\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#organization\",\"name\":\"Beyond Type 1\",\"url\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/header-logo.svg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/header-logo.svg\",\"width\":56,\"height\":56,\"caption\":\"Beyond Type 1\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/beyondtype1\",\"https:\/\/x.com\/BeyondType1\",\"http:\/\/instagram.com\/BeyondType1\/\",\"https:\/\/www.youtube.com\/c\/BeyondType1\",\"https:\/\/www.tiktok.com\/@beyondtype1\",\"https:\/\/www.linkedin.com\/company\/beyond-type1\/\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Hacer las pases con la enfermedad. La historia de una esposa (parte 2) | Beyond Type 1","description":"Me parec\u00eda estar siendo testigo de una transfiguraci\u00f3n. Parec\u00eda algo sagrado.","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/historia-esposa-parte-2\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Hacer las pases con la enfermedad. La historia de una esposa (parte 2) | Beyond Type 1","og_description":"Me parec\u00eda estar siendo testigo de una transfiguraci\u00f3n. Parec\u00eda algo sagrado.","og_url":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/historia-esposa-parte-2\/","og_site_name":"Beyond Type 1","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/beyondtype1","og_image":[{"width":2048,"height":800,"url":"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/JDuran_Feature.jpg","type":"image\/jpeg"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@BeyondType1","twitter_misc":{"Tiempo de lectura":"10 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/historia-esposa-parte-2\/","url":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/historia-esposa-parte-2\/","name":"Hacer las pases con la enfermedad. La historia de una esposa (parte 2) | Beyond Type 1","isPartOf":{"@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/historia-esposa-parte-2\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/historia-esposa-parte-2\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/JDuran_Feature.jpg","datePublished":"2016-07-08T00:44:52+00:00","description":"Me parec\u00eda estar siendo testigo de una transfiguraci\u00f3n. Parec\u00eda algo sagrado.","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/historia-esposa-parte-2\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/beyondtype1.org\/es\/historia-esposa-parte-2\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/historia-esposa-parte-2\/#primaryimage","url":"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/JDuran_Feature.jpg","contentUrl":"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/JDuran_Feature.jpg","width":2048,"height":800},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/historia-esposa-parte-2\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Hacer las pases con la enfermedad. La historia de una esposa (parte 2)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#website","url":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/","name":"Beyond Type 1","description":"Beyond Type 1 is the largest diabetes org online, funding advocacy, education and cure research.","publisher":{"@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#organization","name":"Beyond Type 1","url":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/header-logo.svg","contentUrl":"https:\/\/beyondtype1.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/header-logo.svg","width":56,"height":56,"caption":"Beyond Type 1"},"image":{"@id":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/beyondtype1","https:\/\/x.com\/BeyondType1","http:\/\/instagram.com\/BeyondType1\/","https:\/\/www.youtube.com\/c\/BeyondType1","https:\/\/www.tiktok.com\/@beyondtype1","https:\/\/www.linkedin.com\/company\/beyond-type1\/"]}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/resources\/23042","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/resources"}],"about":[{"href":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/resources"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23042"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/resources\/23042\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/23043"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/beyondtype1.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23042"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}