6 Formas de reducir naturalmente la resistencia a la insulina
Escrito por: MARCI TATHAM
5 minutos de lectura
noviembre 23, 2016
La resistencia a la insulina no es exclusiva de la diabetes tipo 2. Si vives con diabetes tipo 1, probablemente has pasado por momentos en los que tu glucosa simplemente no responde como debería, incluso cuando haces “todo bien”. Cambios hormonales, estrés, enfermedad, falta de sueño o menor actividad física pueden hacer que tu cuerpo necesite más insulina de lo habitual. La buena noticia es que, además de ajustar dosis con tu equipo médico, existen estrategias cotidianas que pueden ayudarte a mejorar la sensibilidad a la insulina y recuperar mayor estabilidad.
¿Qué es la resistencia a la insulina?
La resistencia a la insulina ocurre cuando el cuerpo necesita más insulina para lograr el mismo efecto en la glucosa (azúcar) en sangre.
En la diabetes tipo 1 puede verse como:
- Correcciones que no bajan como esperabas
- Necesidad creciente de insulina
- Más tiempo fuera de rango
- Mayor variabilidad glucémica
No significa que estés fallando. Significa que tu cuerpo está atravesando algo y necesita apoyo adicional. A continuación, encuentra estrategias para ayudarte a combatir la resistencia a la insulina:
Prioriza alimentos que favorezcan la sensibilidad a la insulina
No se trata de eliminar grupos completos de alimentos ni de seguir dietas extremas. Se trata de consistencia.
En general, puede ser útil:
- Elegir alimentos mínimamente procesados
- Incluir fibra (verduras, legumbres, frutos rojos)
- Consumir proteína adecuada
- Priorizar grasas saludables (aguacate, nueces, aceite de oliva)
- Reducir bebidas azucaradas y azúcares añadidos
Algunos estilos de alimentación como la dieta mediterránea, han demostrado beneficios metabólicos y cardiovasculares. Más que “paleo” o “low carb”, lo importante es encontrar un enfoque sostenible que mantenga tu glucosa más estable.
Personaliza tus recetas favoritas
Muchos platillos pueden adaptarse para reducir picos prolongados.
Algunas ideas:
- Cambiar harinas refinadas por opciones integrales o con mayor fibra
- Añadir vegetales como base (por ejemplo, usar calabaza o zucchini como alternativa parcial a la pasta)
- Usar especias como canela o cúrcuma para dar sabor sin añadir azúcar
El objetivo no es la perfección, sino reducir la carga glucémica sin dejar de disfrutar la comida.
Muévete (aunque no tengas ganas)

La actividad física es una de las herramientas más poderosas para mejorar la sensibilidad a la insulina.
Incluso 10–30 minutos de caminata pueden ayudar a bajar una glucosa elevada. La combinación ideal incluye:
- Ejercicio aeróbico (caminar, nadar, bicicleta)
- Entrenamiento de fuerza
- Movimiento frecuente durante el día
Si usas un monitoreo continuo de glucosa (MCG), puedes ver en tiempo real cómo responde tu cuerpo, lo que facilita ajustes más seguros.
Hidrátate de forma estratégica
La deshidratación puede hacer que la glucosa se mantenga más alta.
Prioriza:
- Agua simple
- Café o té sin azúcar
- Limitar bebidas azucaradas
Los jugos, incluso naturales, elevan rápidamente la glucosa al no contener la fibra completa del alimento. En la mayoría de los casos, es mejor consumir frutas y verduras enteras.
Distribuye mejor tus comidas
Comidas muy abundantes, especialmente por la noche, pueden provocar picos prolongados y mayor necesidad de insulina.
Algunas estrategias útiles:
- Distribuir carbohidratos a lo largo del día
- Incluir proteína y grasa saludable en cada comida
- Evitar cenas muy tardías cuando sea posible
No se trata de “comer menos”, sino de comer con estructura.
Planifica eventos y viajes
Celebraciones, viajes o días fuera de rutina pueden aumentar la resistencia temporal a la insulina.
Puede ayudar:
- Llevar snacks que ya conoces
- Revisar menús con anticipación
- Ajustar insulina con apoyo médico si es necesario
La planificación reduce el estrés y el estrés también impacta la glucosa.
En conclusión
- La resistencia a la insulina también puede presentarse en diabetes tipo 1.
- El ejercicio regular es una de las estrategias más efectivas para mejorarla.
- Una alimentación equilibrada y consistente ayuda a reducir la variabilidad.
- La hidratación y la planificación marcan la diferencia.
- Si notas un aumento sostenido en tus necesidades de insulina, habla con tu equipo médico.
Tu cuerpo cambia constantemente. Ajustar estrategias no significa retroceder, significa adaptarte con herramientas más inteligentes. Encuentra más recursos para manejar tu diabetes en Más allá del diagnóstico.
Autor
MARCI TATHAM
Marci es una chica de 25 años de California, que vive la vida de recién casados con su esposo, Matt, en el soleado Sur de California. Cuando ella no está trabajando de 8 a 5, puedes encontrarla haciendo cualquier clase de actividad, como haciendo senderismo, yoga y Crossfit. Le encanta escribir; sobre todo acerca de la salud, el bienestar y la diabetes tipo 1. Actualmente está trabajando en su propio blog que contará con todas las formas de superar la diabetes. Tiene su maestría en Global Business de la Pepperdine University y disfruta de nuevas aventuras y viajar por el mundo. Sus mejores amigos son también su familia y su fe cristiana es lo que le da su propósito. Teniendo diabetes Tipo 1 le apasiona llegar a romper el estigma y los estereotipos asociados con la diabetes Tipo 1 y vivir con una enfermedad de por vida.
Recursos relacionados
El 5 de enero, Abbott lanzó una nueva función dentro de su aplicación del sistema...
Leer más’
Acabas de meterte en la cama, has echado un vistazo a tu monitor continuo de...
Leer más’
Si tu nivel de glucosa en sangre se dispara al levantarte, no estás solo. ¡Pero...
Leer más’