Piel seca y diabetes tipo 2
Escrito por: Eugenia Araiza/ Mariana Gomez
6 minutos de lectura
octubre 5, 2026
Probablemente ya sabes que vivir con diabetes tipo 2 significa mantener la glucosa en sangre dentro del rango objetivo, pero ¿sabías que tu piel puede ser una señal de que tienes niveles elevados de glucosa en sangre (hiperglucemia)?
Los niveles elevados de glucosa en sangre afectan muchas partes del cuerpo, incluida la piel. Por eso, los proveedores de atención médica se enfocan en ayudarte a alcanzar tus objetivos de glucosa en sangre. Afortunadamente, muchas afecciones de la piel causadas por niveles elevados de glucosa pueden tratarse fácilmente si se detectan a tiempo.
La relación entre la piel seca y los niveles elevados de glucosa en sangre
Los niveles elevados de glucosa en sangre se producen cuando la glucosa se acumula en el torrente sanguíneo porque el cuerpo no tiene suficiente insulina. Lo contrario de la hiperglucemia es la hipoglucemia, es decir, los niveles bajos de glucosa en sangre. La hiperglucemia puede causar piel seca. Cuando la glucosa en sangre está elevada, el cuerpo elimina el exceso de glucosa a través de la orina. Esto puede provocar deshidratación y resequedad en la piel.
Los niveles elevados de glucosa en sangre también pueden causar resequedad en la piel de otras maneras. Con el tiempo, pueden dañar los nervios y los vasos sanguíneos. Cuando esto sucede, la sangre puede no circular adecuadamente por todo el cuerpo, lo que puede afectar el colágeno. El colágeno ayuda a mantener la piel hidratada y elástica, y favorece su correcta cicatrización. Los niveles de colágeno disminuyen de forma natural con la edad. Sin embargo, el daño en los nervios y los vasos sanguíneos causado por los niveles elevados de glucosa puede dificultar que el colágeno mantenga la piel sana.
La comezón puede ser una señal de que la piel está irritada o seca. Aunque rascarse puede parecer tentador y es una reacción normal, hacerlo puede empeorar la irritación y aumentar el riesgo de infecciones o úlceras. Por eso, trata de evitar rascarte, especialmente mientras te bañas. Aplica una loción humectante después del baño y utiliza un jabón suave.
Algunas marcas que ofrecen productos diseñados para tratar problemas como estos son:
- Aquaphor Healing Ointment
- Gold Bond Diabetics’ Dry Skin Relief Body Lotion
- CeraVe Diabetics’ Dry Skin Relief Moisturizing Cream
- Eucerin Advanced Repair Lotion
En ocasiones, las cremas funcionan mejor que las lociones. Si consultas a un dermatólogo o endocrinólogo, es posible que tenga muestras de productos como estos para que puedas probarlos antes de comprar una cantidad grande. Algunas tiendas también ofrecen muestras que puedes probar antes de comprar.
Para mantener tu piel sana, intenta seguir estos pasos:
- Aplica crema humectante unos minutos después de bañarte.
- Usa un jabón suave y sin fragancia.
- Ten siempre a la mano una loción, por ejemplo, cerca del lavabo o en tu bolsa.
- ¡Mantente hidratado!
- ¡No te rasques! Sabemos que puede ser tentador, pero mejor aplica crema humectante en la zona que te da comezón.
Dermopatía diabética: una afección común e inofensiva de la piel
La dermopatía diabética provoca pequeñas manchas o parches secos de color marrón claro y forma ovalada en la piel. Estas manchas aparecen con mayor frecuencia en las espinillas, pero pueden presentarse en cualquier parte del cuerpo. Aunque pueden resultar incómodas y tener un aspecto poco agradable, esta afección es inofensiva. No requiere un tratamiento específico, pero humectar la piel con regularidad, especialmente en las piernas y las rodillas, puede mejorar la apariencia de algunas manchas.
Otras afecciones de la piel relacionadas con la diabetes
La dermopatía diabética y la piel seca no son los únicos problemas de la piel relacionados con la diabetes.
Si vives con diabetes tipo 2, estas son otras afecciones que debes conocer:
- Acantosis nigricans: Se caracteriza por zonas de piel oscurecida alrededor de las manos, las rodillas, los codos y el cuello, con una textura aterciopelada.
- Ampollas: También conocidas como ampollas diabéticas o bullosis diabética, pueden aparecer en las manos, los pies, las piernas y los antebrazos. Por lo general, no causan dolor, suelen desaparecer por sí solas sin dejar cicatrices y se tratan mejorando el manejo de la glucosa en sangre. No todas las ampollas son causadas por la diabetes, pero si tienes diabetes y presentas ampollas, la enfermedad puede dificultar su cuidado y tratamiento.
- Úlceras diabéticas: Como consecuencia de la mala circulación y el daño en los nervios provocados por niveles elevados de glucosa durante periodos prolongados, pueden formarse úlceras a partir de heridas que no cicatrizan correctamente. Además de manejar tus niveles de glucosa en sangre, puedes prevenirlas revisando tus pies con regularidad. Consulta de inmediato a un proveedor de atención médica si notas heridas que tardan en cicatrizar o úlceras que comienzan a formarse. Si no se tratan, las úlceras pueden provocar una amputación.
- Esclerosis digital: Esta afección se caracteriza por una piel dura, engrosada y cerosa en los dedos de las manos y los pies, las manos y, en ocasiones, la frente y los brazos. Los dedos pueden volverse rígidos y difíciles de mover. La esclerosis digital se desarrolla con el tiempo y puede ser una señal de otras complicaciones.
Las personas con diabetes tipo 1 también pueden presentar estas afecciones de la piel. Si crees que este es tu caso, comunícate con tu proveedor de atención médica para hablar sobre las opciones de tratamiento.
Consejos generales para el cuidado de la piel de las personas con diabetes
La primera y más importante medida que puedes tomar para prevenir de manera proactiva las complicaciones de la diabetes tipo 2, incluidas las afecciones de la piel, es mejorar la estabilidad de tus niveles de glucosa en sangre.
Estas son otras formas de cuidar tu piel mientras vives con diabetes tipo 2:
- Si utilizas un monitor continuo de glucosa (MCG), intenta mantenerte dentro de tu rango objetivo de glucosa en sangre, que suele ser del 70% o más para la mayoría de los adultos sanos, y trabaja para alcanzar tus objetivos de A1C. Los Estándares de Atención más recientes de la Asociación Americana de Diabetes (ADA) recomiendan que los adultos con diabetes tipo 2 que no están embarazados alcancen una A1C de 7.0 %. Algunas personas con diabetes tipo 2 pueden tener objetivos más estrictos, de 6.5 %, o más flexibles, de 8.0 %. Habla con tu proveedor de atención médica sobre qué objetivo deberías alcanzar. Cada plan de manejo de la diabetes tipo 2 es diferente porque cada persona es diferente.
- Cuando los niveles de glucosa en sangre están elevados, la piel puede resecarse y tener más dificultades para protegerse de las bacterias. Mantén la piel limpia lavándote las manos con regularidad y mantente hidratado bebiendo agua y aplicando crema humectante.
- Usa guantes cuando utilices productos de limpieza, detergentes y materiales abrasivos (por ejemplo, polvos para tallar, limpiadores en crema, fibras de acero, etc.). Estos productos pueden empeorar la resequedad de la piel y, si entran en contacto con cortaduras o zonas muy resecas, pueden causar ardor. ¡Auch!
- Evita los baños con agua demasiado caliente. Si tienes problemas de resequedad, evita los baños de burbujas. No apliques cremas ni lociones entre los dedos de los pies, ya que el exceso de humedad puede aumentar el riesgo de proliferación de hongos y provocar otro problema, como el pie de atleta.
- Revisa tus pies con regularidad. Hazlo en casa y asegúrate de que tu proveedor de atención médica, generalmente un endocrinólogo o un proveedor de atención primaria, realice una revisión al menos una vez al año.
- Habla siempre con tu endocrinólogo, proveedor de atención primaria o dermatólogo, según quién forme parte habitualmente de tu equipo de atención de la diabetes, sobre el tratamiento de las afecciones de la piel relacionadas con la diabetes tipo 2. Pregunta qué humectantes y cremas son más adecuados para las personas con diabetes que tienen tus problemas específicos de la piel.
Si notas una cortadura o una lesión, comunícate con tu proveedor de atención médica. Lava bien la zona con agua y jabón, y no intentes tratarla por tu cuenta de ninguna otra manera. Tú y tu proveedor de atención médica pueden decidir juntos cuál es el mejor tratamiento.
Vivir con diabetes tipo 2 puede ser complicado, pero no tienes que hacerlo en soledad. Ya sea que hayas recibido el diagnóstico recientemente o que lleves años viviendo con diabetes tipo 2, nuestra guía Beyond Diagnosis ayuda a personas con diabetes tipo 2 en distintas etapas de la vida. Descarga aquí tu copia gratuita.
Autor
Eugenia Araiza/ Mariana Gomez
Eugenia es Nutrióloga y Educadora en Diabetes. Ella vive con diabetes tipo 1 desde 1995. En 2019, comenzó Healthy Diabetes, un proyecto que incluye recursos educativos para apoyar y empoderar a las personas que viven con diabetes. Es autora del libro “Soy diferente y me gusta” que aborda el tema de la aceptación cuando se vive con Diabetes. <br><br> Mariana es psicóloga y educadora en diabetes. Es la creadora de Dulcesitosparami, uno de los primeros espacios en línea para personas con diabetes tipo 1 en México. Ella fue diagnosticada con diabetes tipo 1 hace más de 30 años. Es mamá de un adolescente.
Recursos relacionados
La lipodistrofia puede ser muy preocupante para quienes viven con diabetes y utilizan terapia de...
Leer más’
Si vivimos con diabetes, cuidar nuestra piel es fundamental. Para muchos la rutina de depilado...
Leer más’
¿Qué es el vitiligo? El vitiligo es una enfermedad relativamente rara: afecta entre el 0.1...
Leer más’