¿La glucosa aumenta después del ejercicio? Esto es lo que podría estar pasando
Escrito por: Beyond Diabetes
4 minutos de lectura
febrero 5, 2020
El ejercicio es un pilar del manejo de la diabetes y de la glucosa, por lo que puede ser muy frustrante que, después de un buen entrenamiento, tu monitor continuo de glucosa (MCG) empiece a emitir una alerta por niveles altos de glucosa.
Si vives con diabetes, sabes que los niveles de glucosa pueden ser cualquier cosa menos predecibles, incluso durante el ejercicio. Y, en ocasiones, el ejercicio puede ser, irónicamente, la causa de que la glucosa aumente.
Los niveles altos de glucosa provocados por el ejercicio pueden ser una de las partes más frustrantes e impredecibles de vivir con diabetes. Cuando te pones los tenis y te preparas para mantener un hábito saludable, experimentar niveles altos de glucosa no solo puede hacerte perder el impulso, sino que también puede ser preocupante.
Entonces, ¿por qué sucede esto y qué puedes hacer al respecto? La buena noticia es que estos aumentos son comunes y, por lo general, pueden manejarse.
¿Qué sucede durante el ejercicio?
Lo primero que debes saber es que no todos los tipos de ejercicio afectan la glucosa de la misma manera. El ejercicio cardiovascular de intensidad baja o moderada, como caminar, hacer senderismo o correr, suele disminuir la glucosa porque los músculos utilizan la glucosa como fuente de energía.
Sin embargo, el ejercicio intenso, como el entrenamiento de fuerza, el levantamiento de pesas o los sprints, puede provocar el efecto contrario y hacer que la glucosa aumente.
Esto se debe a que los entrenamientos de alta intensidad hacen que el cuerpo libere hormonas como la adrenalina, el cortisol, el glucagón y otras hormonas relacionadas con el estrés, diseñadas para ayudarte a completar el entrenamiento. Estas hormonas indican al hígado que libere glucagón, lo que aumenta los niveles de glucosa.
Si el efecto de estas hormonas del estrés no se equilibra con la cantidad de glucosa que los músculos utilizan como combustible durante el ejercicio, los niveles de glucosa pueden elevarse demasiado. Esto también aumenta el riesgo de deshidratación, ya que el exceso de glucosa se elimina a través de la orina.
Otras razones por las que la glucosa puede aumentar durante el ejercicio
Otros factores también pueden provocar un aumento no deseado de la glucosa, entre ellos:
- Comer o beber demasiados carbohidratos antes o durante el entrenamiento.
- Tratar en exceso una hipoglucemia antes o durante el entrenamiento.
- Desconectar una bomba de insulina, de modo que deje de administrar insulina.
- Reducir demasiado la dosis de insulina de acción rápida en la comida o el refrigerio previo al entrenamiento.
Qué puedes hacer si el ejercicio aumenta tu glucosa
Si presentas niveles muy altos de glucosa durante un entrenamiento intenso o tienes síntomas de hiperglucemia importante, como fatiga o necesidad frecuente de orinar, puedes hacer lo siguiente:
- Bebe agua para mantenerte hidratado y ayudar a diluir el exceso de glucosa en el torrente sanguíneo.
- Realiza un calentamiento y un enfriamiento con ejercicio aeróbico ligero alrededor del ejercicio anaeróbico, por ejemplo, una caminata de 20 minutos.
- Si experimentas mucha ansiedad o estrés antes de una competencia o un evento deportivo, prueba ejercicios de visualización para ayudar a calmar el sistema nervioso y disminuir la liberación de hormonas del estrés.
- Si tus niveles de glucosa permanecen elevados después de estas medidas, considera aplicar una dosis conservadora de insulina de corrección. Sin embargo, hazlo con precaución, especialmente si ya es más tarde en el día, ya que podría aumentar el riesgo de presentar una hipoglucemia durante la noche.
Cuándo revisar las cetonas
Si experimentas niveles altos de glucosa sin una explicación clara durante o después del ejercicio, asegúrate de revisar tus cetonas. Sin embargo, las cetonas también pueden desarrollarse sin que la glucosa esté elevada, por lo que, si te sientes mal durante o después del entrenamiento, es recomendable revisarlas independientemente de cuál sea tu nivel de glucosa.
Las cetonas, especialmente cuando se combinan con deshidratación y desequilibrios de electrolitos, pueden aumentar el riesgo de cetoacidosis diabética (CAD), una complicación grave de la diabetes que requiere atención médica oportuna.
Asegúrate de hablar con tu equipo de atención médica sobre cómo manejar las cetonas antes de comenzar una nueva rutina de ejercicio.
¿Tienes dificultades con los niveles altos de glucosa después de hacer ejercicio y quieres conectar con otras personas que pasan por lo mismo? Únete a la conversación en nuestras aplicaciones de la comunidad con personas que viven con diabetes y entienden por lo que estás pasando.
Autor
Beyond Diabetes
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